lunes, 21 de junio de 2010

La ineptitud literaria de dios

Una mala mañana escribí una minificción en la que el mundo entero se dolía el deceso de Saramago. Su muerte, al día siguiente, me espantó, y corrí a cambiar su nombre por el de Monsiváis.

1 comentario:

  1. Ingeniosa y fascinante, pero no deja de ser triste...

    que grandes perdidas.

    ResponderEliminar